Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Ir arriba

No hay comentarios

Tips para evitar el miedo a ser padre

Tips para evitar el miedo a ser padre
Vicente

Si vas a ser padre y no lo esperabas, la noticia te vendrá de sorpresa y tardarás en asimilar lo que te viene encima. Cuando te hayas dado cuenta, te vendrán un montón de dudas y preguntas, las cuales, si no lo tomas con calma o no encuentras ayuda, puede provocar en una angustia, estrés y ansiedad, donde dejarás de lado a tu pareja y hasta te cambiará el carácter o te evadirás en otros hábitos que te hagan olvidar tus responsabilidades.

Todo esto que te pasa es normal. Lo importante es asimilarlo y pedir consejo o ayuda.

Primero antes que nada, cuando recibas la noticia, debes hablar con tu pareja. Plantear con ella la nueva situación y ver los nuevos cambios que vais a tener a partir de ahora.

Una vez concluido los nuevos cambios, pide consejo a otras personas si sufres en silencio algún agobio, y no quieres que tu pareja se entere. Si lo crees conveniente, visita a algún médico psicólogo para que te ayuda a llevar la nueva situación.

Apoya a tu pareja en todo. No tienes que hacer nada, pero vive el embarazo con ella. Preguntale cómo está, cómo lo lleva, qué síntomas tiene. El peso del embarazo lo lleva ella, pero el mostrar interés y acompañarla en todo momento para que no se sienta sola, hará que tu pareja se sienta arropada por ti y compartirá contigo los buenos momentos. De esta manera, vuestra relación se hará más fuerte, y eso, en estos momentos es el pilar base para que no se vaya todo al traste.

Acompáñala a las visitas ginecológicas, muestra interés por las ecografías, piensa que también es tu hijo y de esta manera irás asimilando mejor la llegada de un nuevo miembro de la familia.

También debes tener en cuenta los cambios de humor de tu pareja. Debes ser paciente, pues tendrá descontroladas las hormonas, así que procura no enfadarte con ella, no echarle en cara ciertas cosas y sobre todo escucharla. Piensa que es por su estado, que pronto se le pasará y que si toma algún disgusto lo va a sufrir tu hijo también.

Ella debe descansar, intenta ayudarla más en casa, que no coja peso. Te lo agradecerá y te compensará por el esfuerzo que estás haciendo.

Cuando vaya a las clases pre-parto, muestra interés por ello, acompañala cuando haga falta. Y en el parto debes estar a su lado. Tú no sufres los dolores, pero consiente lo que te pida. En ese momento vas a estar muy nervioso sin saber qué hacer o te sentirás inútil. Simplemente darle la mano la confortará.

Y cuando llegue el bebé no tengas miedo. No es un juguete ni algo débil. Pero sí frágil. Ella se ocupará de sus necesidades básicas. Pero sí puedes aprender a darle el baño, a cambiarle el pañal, a preparar un biberón y dárselo, y sobre todo, a levantarte alguna noche a mecerlo si llora para tu pareja descanse de vez en cuando. Esta ayuda es muy importante para ella y sobre todo para vuestra relación.

No la fuerces a tener relaciones sexuales después del parto. Espera a que ella esté preparada y te lo pida. La paciencia es un don en estos casos y tú habrás ganado si esperas.

Y no te preocupes por los gastos o los cambios. Todo cambia pero debes buscar las cosas buenas en esos cambios. Tarde o temprano llegará tu vida normal, te acoplarás a los nuevos hábitos, no gastes tontamente en lo que antes gastabas, economiza tu bolsillo y te darás cuenta que has madurado, que eres responsable y te enorgullecerás enormemente.

Etiqueta